Bueno, escribo este post porque siempre he tenido esta inquietud. Y creo que ahora es el momento oportuno para expresarlo. Supongo que como maestros nos ha tocado y como alumnos también.
¿Qué pasa cuando un Sistema Educativo es complaciente y sus autoridades son mediocres?
Casi nada. je je je.
Ya me ha pasado en un par de ocasiones, por eso me atrevo a exponerlas en este blog. Sucede que cuando un alumno muestra desinterés o apatía por una materia (lo cual, desde mi punto de vista, creo que es natural) y se ausenta de clases, lógicamente reprueba la materia. Pero es en este momento cuando el Sistema Educativo entra al quite, estableciendo N posiblidades para que el alumno apruebe. Y creo que es correcto siempre y cuando el alumno se esfuerze para aprobar lo antes y de la mejor manera posible. Ahh, pero aquí es donde nuestras autoridades entran en acción para asegurar que el susodicho en cuestión apruebe, sí, de la manera más cómoda, fácil y con el mínimo esfuerzo. ¿A qué me refiero? Ahh, pues a los ya clásicos: “Déjale un trabajo y ya”, ó “hazle otro examen” ó “Ya ponle el 6 y evitate broncas…”.
En consecuencia, el alumno se “malacostumbra” y desde entonces asume que el Sistema y las autoridades son los buenos; y que el profesor es el malo de la película. De ahí que el desinterés del alumno solo aumente, a sabiendas que tiene el respaldo de TODO un Sistema. Y luego el alumno pierde todo el respeto hacia su profesor, llegando incluso hasta a la burla. Ya que haga lo que haga el profesor, el alumno “la lleva de gane”.
¿Pero realmente “gana” el alumno?
Quizá en apariencia sí. O sea, que este Sistema está cumpliendo su cometido (eso parece). Al complacer a este tipo de alumnos, están creando un conformismo en estos chavos, que posteriormente, los afectará, ya que nunca van a afrontar sus problemas y esperarán que mamá, papá o alguien más los rescate. La desgracia se verá cuando el alumno solicite ingresar a una escuela de nivel superior o compita para conseguir un empleo. En esta instancia es cuando el alumno se dará cuenta de la cruda realidad.
¿Es entonces culpa del alumno?
“La culpa no es del indio, sino del que lo hace compadre”
(Esto me dice mi abuelita, je je je)
Entonces…
Si tu eres maestro, no cedas cuando alguna autoridad te presione, aunque esto nos ocasione ciertos “problemitas”, el mundo no se acaba por esto. ¿Cierto? Un verdadero maestro no se doblega tan fácil bajo estas circunstancias. El alumno (díficil de creer) nos recordará por el amargo momento, pero a la larga se dará cuenta de que fue por su bien. Al menos yo me acuerdo de los maestros que me hicieron sudar la gota gorda (y les estoy agradecidos!!!!) y de los barcos nada, porque no me dejaron nada bueno. Uno de mis objetivos como teacher es ganarme un lugar en el baúl de los recuerdos de mis students, así que me esfuerzo, je je je.
Si tu eres un alumno, no te dejes “tentar” por el Sistema. Si reprobaste, el mundo no se acaba, asume las consecuencias y esfuérzate para que en la próxima oportunidad, apruebes con decoro. Resuélve tus problemas tú mismo y no acudas a otras personas para que “aboguen” por tí. Tú mismo te acordarás de este mal trago, pero TÚ serás el principal beneficiado a la larga… nadie más, tus papás ya hicieron su vida y tus maestros también. Tú estas aquí porque llegará el día en que tengas que valerte por tí mismo y si te esfuerzas, la recompensa llegará a su debido tiempo. No recurras a un sistema, que en apariencia te ayuda, pero que en realidad, será el causante de tu propia desgracia.
Bueno, esta es mi humilde opinión…
Ahh, por cierto, mi colega, el ingeniero Guerrero, publicó un ameno e interesante artículo respecto a este tema que creo, debes leer. Te dejo la liga…
http://iguerrero.wordpress.com/2008/04/18/el-estudiante-y-el-taquero/
Saludos rudos…
Your teacher
Luis Rivera
P.D. No soy un monstruo, je je je.